Nada más terapéutico que un ratote de ratitas, un domingo liceano, regresar al origen es refrescante (a veces) y te permite ver todo lo que has dejado atrás, ver con perspectiva y disfrutar el presente y otra vez del pasado.
El undokai, el rayotaiso, los obento, el profesor de deportes, la maestra de Civismo, Yamamura sensei, la cancha de tartán, el auditorio... el auditorio... ah!
Y para cerrar con broche de oro... Piel Canela y cantarla al unísono con tus amigos, me llena de dicha.
Que se quede el infinito sin estrellas
Y que pierda el ancho mar su inmensidad
Pero el negro de tus ojos que no muera
Y el aroma de tu piel se quede igual
Aunque pierde el arco iris su belleza
Y las flores su perfume y su color
No seria tan inmensa mi tristeza
Como aquella de quedarme sin tu amor
Me importas tu y tu y tu
Y solamente tu y tu y tu
Me importas tu y tu y tu
Y nadie mas que tu
Ojos negros piel canela
Que me llegan a desesperar
Me importas tu y tu y tu
Y solamente tu y tu y tu
Me importas tu y tu y tu
Y nadie mas que tu
martes, noviembre 13, 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario