eso fue lo que ayer me dijo al oído ...
no que los esté contando... pero... cuatro meses pasaron y vino el segundo encuentro. besos, un poco forzados. tocaste mi rodilla, tocaste mi mano, ahora más suave, centímetros nos separaban: 1, 2, 3... nada! y eramos la burla de ellos. besos besos, muchos besos, suaves besos. te acercaste al pecho, palpitante. metiste la mano debajo de mi pantalon... sólo para saber hasta dónde llegaban las botas... tocaste hasta el muslo. Luego el cabello, me besaste en la oreja, dejándome tiesa... congelada. Una pausa... cuando regresé, caminaste hacia mí y me besaste otra vez, te abracé por el cuello, mientras te seguía besando... como si realmente estuviera enamorada de tí, como si llevara siglos enamorada de tí, como si te conociera la eternidad... bajaste la mano para apretarme contra tu cuerpo, contra todo tu cuerpo, una deliciosa presión que me jalaba dulcemente, y lo sentí, sentí cómo tu mano me apretaba y me acercaba más a tí... ese fue el momento, ese, ese, sentí suave, sabor a manzanas, sabor a mantequilla, dulce y suave... pero me quité, te tomé del brazo y te moví... sólo para seguir a mi lugar. Sentada igual, no sé si provocativamente le seguimos. Y hubo un momento extremo: cuando estando sentados ahí, mientras me besabas, me susurraste al oído, sin dudarlo, que si hiciéramos el amor, tu y yo, saldrían chispas... sisisi saldrían chispas (no no no decía yo sólo por joder) mientras me metías toda tu pierna entre mis piernas hasta tocar... lo más sensible de mi conciencia. tramposo!!
no que los esté contando... pero... cuatro meses pasaron y vino el segundo encuentro. besos, un poco forzados. tocaste mi rodilla, tocaste mi mano, ahora más suave, centímetros nos separaban: 1, 2, 3... nada! y eramos la burla de ellos. besos besos, muchos besos, suaves besos. te acercaste al pecho, palpitante. metiste la mano debajo de mi pantalon... sólo para saber hasta dónde llegaban las botas... tocaste hasta el muslo. Luego el cabello, me besaste en la oreja, dejándome tiesa... congelada. Una pausa... cuando regresé, caminaste hacia mí y me besaste otra vez, te abracé por el cuello, mientras te seguía besando... como si realmente estuviera enamorada de tí, como si llevara siglos enamorada de tí, como si te conociera la eternidad... bajaste la mano para apretarme contra tu cuerpo, contra todo tu cuerpo, una deliciosa presión que me jalaba dulcemente, y lo sentí, sentí cómo tu mano me apretaba y me acercaba más a tí... ese fue el momento, ese, ese, sentí suave, sabor a manzanas, sabor a mantequilla, dulce y suave... pero me quité, te tomé del brazo y te moví... sólo para seguir a mi lugar. Sentada igual, no sé si provocativamente le seguimos. Y hubo un momento extremo: cuando estando sentados ahí, mientras me besabas, me susurraste al oído, sin dudarlo, que si hiciéramos el amor, tu y yo, saldrían chispas... sisisi saldrían chispas (no no no decía yo sólo por joder) mientras me metías toda tu pierna entre mis piernas hasta tocar... lo más sensible de mi conciencia. tramposo!!

No hay comentarios.:
Publicar un comentario